América Latina es la región donde más creció la IED durante 2010
Durante el 2010 América Latina y el Caribe fue la región donde más creció el porcentaje de recepción y emisión de inversión extranjera directa (IED) en el mundo. Así lo revela el más reciente informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).Según el estudio, el año pasado los ingresos de IED a la región aumentaron 40% respecto a 2009, alcanzando 112,634 millones de dólares, mientras que los egresos casi se cuadriplicaron en el mismo periodo, totalizando una cifra histórica de 43,108 millones de dólares, lo que pone de relieve el gran dinamismo de las empresas transnacionales latinoamericanas y caribeñas, conocidas como translatinas.
En un contexto de caída de las corrientes de inversión extranjera hacia los países desarrollados (-7%) y de aumento en los países en desarrollo (10%), América Latina y el Caribe incrementó su participación como región receptora de 5% a 10% entre 2007 y 2010.
Para 2011 se espera que los flujos de IED hacia América Latina y el Caribe mantengan la misma tendencia, aumentando entre 15% y 25%, con lo que podrían alcanzar un nuevo récord histórico, según las proyecciones de la CEPAL.
Panorama mundial
Después de dos años consecutivos de caídas de la IED a nivel global debido a la crisis económica de 2008 y 2009, el año pasado se registró un leve repunte. Las cifras preliminares indican que en 2010 las corrientes globales de este tipo de inversión llegaron a 1.12 billones de dólares, lo que significa un incremento del 1% con respecto al año anterior. Debido a la crisis, las corrientes de IED cayeron en 2009 tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, sin embargo, en 2010 la IED mostró diferentes ritmos de recuperación según la región de destino, sus flujos hacia las economías desarrolladas se contrajeron aún más ese año (-7% respecto de 2009), mientras que los flujos hacia los países en desarrollo aumentaron un 10%.
En 2010, los principales receptores de IED entre los países desarrollados fueron los Estados Unidos (donde la reinversión de utilidades creció un 43% respecto de 2009), Francia, Bélgica y el Reino Unido.
Por su parte, entre los países en desarrollo destacaron los países denominados BRIC (Brasil, Rusia, la India y China), Hong Kong (Región Administrativa Especial de China) y Singapur.
Los países en desarrollo y en transición registran la IED más alta con relación al PIB, lo que muestra la mayor importancia relativa de estos flujos en sus economías.
Las fusiones y adquisiciones transfronterizas han sido el mecanismo más dinámico de IED en los últimos años y han permitido a las empresas transnacionales incursionar en nuevos mercados aprovechando las capacidades y los conocimientos de las empresas locales.
Latinoamérica
En América Latina y el Caribe, La CEPAL indica que se recibieron 112,634 millones de dólares por concepto de IED, cifra un 40% superior a los 80,376 millones alcanzados en 2009.
Si bien los montos de IED recibidos en 2010 no superaron la cifra récord de 2008, se mantienen sobre el promedio anual de la década y muestran una tendencia al alza, lo que refleja el buen posicionamiento de la región como destino de inversiones y lugar de localización de las actividades de las empresas transnacionales.
Las subregiones de América del Sur, México y el Istmo Centroamericano mostraron una recuperación en los flujos de IED durante 2010 a pesar de la diferente especialización productiva de cada una. En ese año, la recuperación fue más fuerte en la primera, donde los flujos de IED crecieron un 56% (se recibieron US$ 85,143 millones), mientras que en México y Centroamérica el crecimiento fue de 16 y 17 por ciento, respectivamente.
Las diferencias de los ritmos de crecimiento de la IED entre América del Sur, México, el Istmo Centroamericano y el Caribe están vinculadas a sus distintos patrones de especialización.
En América del Sur hay una tendencia al aumento del peso de los sectores primarios en las exportaciones y en la IED, mientras que en México y el Istmo Centroamericano las manufacturas intensivas en ensamblaje y los servicios profundizan la trayectoria de especialización y vinculación con los Estados Unidos, por lo que fueron más afectadas por la crisis y la débil recuperación de esta economía.
El mayor receptor en la región fue Brasil, donde las entradas de IED tuvieron un aumento récord de 87%, pasando de 25,949 millones de dólares en 2009 a 48,462 millones de dólares en 2010.
El segundo país receptor fue México (17,726 millones de dólares), seguido de Chile (15,095 millones de dólares), Perú (7,328 millones de dólares), Colombia (6,760 millones de dólares) y Argentina (6,193 millones de dólares).
En América Central las corrientes de inversión extranjera crecieron en todos los países, excepto en El Salvador (-79%), mientras que en el Caribe registraron una caída de 18%.
México fue el país que realizó mayores inversiones en el exterior en 2010, por un monto de 12,694 millones de dólares. Le siguió Brasil (11,500 millones de dólares), Chile (8,744 millones de dólares) y Colombia (6,504 millones de dólares).
Estados Unidos sigue siendo el principal inversionista en la región, responsable del 17% de la IED recibida en 2010, seguido de los Países Bajos (13%), China (9%) y Canadá y España (ambos 4%).
En América del Sur los sectores con mayor recepción en 2010 fueron recursos naturales (43%) y servicios (30%) y, en comparación con el período 2005-2009, se observa un aumento del peso de los sectores primarios en las inversiones. En México, América Central y el Caribe, las inversiones continúan llegando principalmente a manufacturas (54%) y servicios (41%).
Centroamérica
Por la especial vinculación de los países del Istmo Centroamericano con los Estados Unidos, las estrategias de las empresas transnacionales en estos países buscan, además de aprovechar mercados internos, establecer plataformas de exportación para beneficiarse de las ventajas salariales y de localización. La lenta recuperación económica de los Estados Unidos ha motivado que los flujos de IED en esta subregión retomaran el crecimiento en 2010, aunque llegaron a montos inferiores a los récords alcanzados en 2008.
Los ingresos de IED en el Istmo Centroamericano durante 2010 fueron US$ 5,847 millones, lo que implica un crecimiento del 16% con respecto al año anterior. Panamá y Costa Rica continúan siendo los principales receptores de la subregión, con un 40% y 24%, respectivamente.
Honduras, Guatemala y Nicaragua registraron crecimientos del 52%, el 18% y el 17% respectivamente, mientras que los ingresos de IED en El Salvador cayeron un 79%.
Panamá recibió U$ 2,363 millones de dólares en 2010, lo que significa un crecimiento del 33% respecto de 2009. Si bien no se dispone de datos oficiales acerca del destino sectorial de estas inversiones, sobre la base de datos de las fusiones y adquisiciones y de los proyectos de inversión anunciados en 2010, es posible inferir que gran parte de la IED se destinó a los servicios, destacándose las inversiones en el sector inmobiliario y de la construcción, así como en telecomunicaciones y turismo.
Para Costa Rica las estimaciones oficiales señalan que los montos de IED alcanzaron los US$ 1,412 millones, con un alto dinamismo en la atracción de nuevos proyectos destinados principalmente al sector de los servicios, que han sido promovidos por la mayor apertura del mercado de seguros y la actividad de los servicios empresariales. Destaca el ingreso de empresas aseguradoras, como MAPFRE de España, Seguros Bolívar, Quálitas de México, Assa de Panamá, y Pan-American Life Insurance Company (Estados Unidos), entre otras. En servicios empresariales, compañías como Sykes y Amway han continuado invirtiendo en el país.
En Honduras la IED en 2010 mostró una importante recuperación, alcanzando 798 millones de dólares en 2010, un 52% superior a la de 2009. Los sectores más dinámicos fueron los de telecomunicaciones, impulsado por inversiones de Digicel (empresa de capital irlandés con sede en Jamaica), el de alimentos (inversiones anunciadas de Molinos Molsa de El Salvador) y el textil y de confecciones (inversiones de la canadiense Modtex International).
Por su parte, Guatemala recibió 678 millones de dólares en IED, lo que significó una recuperación del 18% respecto de 2009. Entre las mayores inversiones recibidas en 2010 se encuentran las de Empresas Públicas de Medellín en la distribución de energía, la minera Tahoe y la productora de energía AEI de los Estados Unidos, así como las del grupo mexicano Bimbo en el área de la panificación.
Hacia Nicaragua se destinaron US$508 millones en IED, un 17% más que en 2009. Los sectores más importantes continúan siendo los de la energía (inversiones anunciadas por Ram Power de los Estados Unidos y del grupo Andrade-Gutiérrez del Brasil en la hidroeléctrica Brito, por unos 600 millones de dólares), la minería (B2Gold de Canadá), el agroalimentario (Ingemann de Dinamarca) y el textil y de confecciones (grupo Denim de México).
A diferencia de sus vecinos, cifras preliminares estiman que la IED entre 2009 y 2010 se redujo 79% en El Salvador. Esta reducción respecto de los máximos de 2007-2008, resultado de importantes inversiones en la privatización del sector bancario, ubica al país en montos incluso por debajo de los recibidos durante los primeros años de la década de 2000. En 2010 el sector de manufacturas presentó una desinversión de US$ 58.8 millones. Paralelamente, destacaron las inversiones de la tienda por departamentos mexicana Liverpool en Unicomer, Infra de México en la producción y distribución de gas, y la participación colombiana mediante Avianca en la aerolínea salvadoreña TACA, así como la inversión de la empresa suiza Holcim en Cementos de El Salvador (CESSA).




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