Balance económico del año 2010
Han pasado más de dos años desde que tuvo lugar la caída del Banco de Inversión Lehman Brothers, evento que se ha tomado como referencia para
identificar el inicio de la crisis que afectó los mercados financieros mundiales, con fuerte impacto en la economía real a una escala no vista desde 1,929.
A diferencia de lo que fue el año pasado, el desempeño económico observado a la fecha, evidencia que los efectos adversos que golpearon la economía en el marco de la crisis comienzan a ceder, pero eso si, nuevos hechos como la crisis por la que atraviesan algunas economías de Europa, hacen pensar que todavía no es suficiente para despejar la incertidumbre sobre cuál será el rumbo que tome el proceso de recuperación. Aún con eso, no cabe duda que el desempeño macroeconómico al cierre del presente año, estará por encima del de 2009, premisa que se recoge a través del presente balance económico del año 2010.
Panorama mundial
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), luego de la contracción del 2.1% en el producto mundial durante 2009 a raíz de la crisis financiera global, para 2010 las proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se sitúan en alrededor de 3.3%, es decir, un notable vuelco del 5% en el
crecimiento que ha sorprendido por su celeridad en comparación con las expectativas originales.
Varios factores contribuyeron al mejor desempeño de la economía global en relación con crisis previas: El dinamismo del crecimiento en países emergentes, particularmente China y la India, la oportunidad de la respuesta contracíclica en países desarrollados y en desarrollo, y la efectividad y magnitud de los paquetes de salvataje financiero, particularmente en los Estados Unidos.
Según las "Perspectivas de la Economía Mundial 2010", presentadas por el Banco Mundial (BM), a pesar de que la recuperación económica mundial sigue avanzando, ésta se enfrenta a vientos en contra de nuevo sobre el camino del crecimiento sostenible a medio plazo. El informe advierte que, si bien el impacto de la crisis de la deuda europea ha sido hasta ahora contenida, tiene el potencial real para hacer descarrilar el crecimiento mundial. A lo anterior se suma, que en las últimas semanas se ha visto el surgimiento de un caos monetario, que representa una nueva amenaza para las perspectivas de recuperación económica mundial.
Como se ha podido observar recientemente, algunos de los países más importantes están tomando medidas para devaluar sus monedas a fin de ganar ventajas comerciales. Si el valor de la moneda de un país desciende, sus productos de exportación resultarán más baratos y aumentará la demanda internacional. Por otro lado, se encarecerán las importaciones en el mismo país, lo que fomentará la producción local y mejorará la balanza comercial.
Pero los países que sufren a causa de estas políticas pueden "desquitarse", devaluando también sus monedas o colocando barreras o altos aranceles a las importaciones.
Esto puede llevar a una sucesión de devaluaciones competitivas como ocurrió en los años 30, precipitando una contracción del comercio mundial y una prolongada recesión.
En medio de ese panorama, el organismo multilateral prevé una expansión del PIB mundial de 2.9% en 2010.
Por su parte, el informe Prospectos y Situaciones de la Economía Mundial, presentado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), establece que la economía mundial crecerá 3.0% durante 2010.
Elaborada por el Departamento de asuntos sociales y económicos de la ONU, la estimación de crecimiento para el presente año resulta 0.6 puntos porcentuales superior a la calculada en enero, cuando se emitió la versión original del informe. Eso si, el organismo advierte que "La recuperación mundial, es frágil y dispareja". Tal apreciación es avalada por el FMI, que en su estudio “Perspectivas de la economía mundial”, sostiene que la recuperación sigue siendo frágil porque aun no se han implementado las políticas necesarias para fomentar el reequilibrio interno de la demanda del ámbito público al privado y de las economías con déficits externos a las economías con superávits. Aunque se subraya que bajo las coyuntura actual existen riesgos a la baja, su proyección sobre la expansión del PIB mundial es la más alta entre los cuatro organismos (4.8% en 2010).
Panorama Latinoamericano
En 2009, los países de América Latina y el Caribe acusaron los embates de la crisis financiera global en sus niveles de actividad, por lo que la región experimentó un retroceso de un 1.9% del PIB. Sin embargo, ya en la
segunda mitad del año, la mayoría de los países de la región inició una vigorosa recuperación que se ha venido consolidando a lo largo del presente año y permitirá una expansión del PIB regional del 5.2%.
La previsión anterior se desprende de las perspectivas económicas presentadas por la CEPAL, con Brasil a la cabeza del crecimiento regional (7.6%) y Haití en la parte más baja (-8.5%).
Cabe señalar que, aunque la recuperación es bastante rápida, en gran medida por las fortalezas internas que los países de la región han forjado, persisten importantes interrogantes sobre la evolución de la economía mundial que pueden oscurecer el panorama regional en el mediano plazo. De hecho, como se advierte en párrafos anteriores, la crisis que atraviesan algunas economías de Europa puede dar lugar a cambios de significación en el escenario internacional.
Las previsiones del FMI coinciden por mucho con las de la CEPAL, indicando que el PIB real de la región crecerá entre 5.0% y 6.0% cuando finalice el año, representando el segundo motor regional del crecimiento en el mundo. De hecho, algunos organismos internacionales coinciden en que, junto con los países emergentes de Asia, los de Latinoamérica y el Caribe se situarán entre los más dinámicos del planeta. Eso si, con un desempeño individual muy distinto.
En consideración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), América Latina crecería entre 5.5% y 6% este año gracias a la continua mejora de indicadores como el precio de materias primas, ganancias en productividad y expansión interna.
Panorama centroamericano
En una reunión sostenida durante el segundo semestre del presente año, las autoridades del Consejo Monetario Centroamericano (CMCA) consideraron que los países del istmo lograrán un crecimiento económico positivo en 2010, con una media regional de 2.5 %. Asimismo, en su resolución estimaron que las presiones inflacionarias en
los distintos países de la región, se mantendrán bajo control y que el Índice de Precios al Consumidor (IPC), terminará con una media regional entre 3.5% y un 5%.
Por su parte, las nuevas previsiones del FMI (presentadas en octubre), estiman que la región crecerá este año un 3.1 por ciento, por encima del 2.7% anticipado en abril.
Pero la inflación también seguirá una tendencia similar. Este año el FMI calcula que la cifra será del 3.9% (3.4% en abril).
En cuanto al desempeño reciente, la información mensual que se recibe de variables críticas tales como el Indice Mensual de la Actividad Económica (IMAE), exportaciones, importaciones, remesas, recaudación fiscal, turismo, inversión extranjera, etc., quizá no sustentan una recuperación plena, pero si reflejan el criterio de que Centroamérica estaría en el camino de superar el deterioro macroeconómico que provocó la crisis.
Lo anterior claro está, ha venido alimentando positivamente las perspectivas de crecimiento económico para los países del istmo, mismas que sin duda, exhiben mejores números que el año pasado. Eso si, no hay que olvidar que en el caso de Centroamérica, aún en medio de un positivo desempeño interno siempre existe un margen de cautela, partiendo de que la trayectoria y la intensidad de la recuperación estarán estrechamente ligadas a la dinámica de los países industrializados, especialmente EE.UU.
Al revisar los últimos números disponibles del IMAE, es evidente que poco a poco, la actividad económica va cobrando fuerza en todos los países de la región. Aclarando por supuesto, que tomará tiempo regresar a los niveles de dinamismo previos a la crisis.
Según el comportamiento interanual del Índice Mensual de Actividad Económica de la Región (IMAER) a octubre del 2010, la producción del istmo creció 3.8%, mientras que durante le mismo periodo del año pasado se observaba un retroceso del -0.1%. A nivel individual, las tasas también son bastante favorables en casi todos los países, con excepción de Costa Rica, donde se observó menos dinamismo en la actividad económica a partir del segundo trimestre del presente año.
Uno de los pilares que ha sostenido la expansión de la actividad económica a nivel regional es el sector externo por la vía de las exportaciones. Al mes de octubre las exportaciones guatemaltecas registran un crecimiento del 12.20%, en El Salvador más del 15%, en Honduras el alza ha sido del 7.5%, en Costa Rica alrededor del 9%, mientras que en Nicaragua el dato es del 28.3%.
Aunque las cifras de desempleo hispano en Estados Unidos (principal emisor de remesas hacia la región) se mantienen altas (12.6% al mes de octubre), y mantienen el rubro de las remesas transitando por terreno desconocido, dicho flujo de recursos, ha mostrado una leve mejora en los principales receptores de la región. En relación con el mismo periodo del año pasado, a octubre del 2010, las remesas han subido 2.1% en El Salvador (-10% en 2009), 3% en Guatemala (-10.2% en 2009), 3.1% en Honduras (-9.9% en 2009) y 4% en Nicaragua (-6.3% en 2009).
Con excepción de Costa Rica, los flujos de remesas enviadas por migrantes, constituyen una fuente adicional de recursos externos, que sin duda, contribuyen a la acumulación de Reservas Internacionales de los Bancos Centrales, en la estabilidad del tipo de cambio nominal, menor ritmo de inflación y reducción en las tasas de interés.
Según las cifras al décimo mes del año, Guatemala, Nicaragua y Costa Rica, exhiben un saldo de las RIN superior al registrado durante el mismo mes del 2009. De hecho, en el caso de este último país, tal aspecto ha generado inconvenientes en el tipo de cambio. Las tasas de crecimiento anuales respectivamente son: 13.55%, 10.98% y 9.36%.
Con respecto de El Salvador y Honduras, las RIN se mantienen por debajo del caudal registrado a octubre del 2009 (-5.01% y -1.58%, respectivamente).
Según la teoría, el nivel óptimo de reservas internacionales es aquel que le permite a un país cubrir por lo menos tres meses de importaciones, un enunciado que a la fecha se cumple en todos los países del istmo.
En el tema del tipo de cambio, Guatemala y Costa Rica se han presentado a lo largo del año como los países donde dicha variable fluctúa de manera más pronunciada, pero con causales diferentes. En el primero de los casos, luego de mantener un comportamiento estable a lo largo de los últimos meses, el tipo de cambio varió súbitamente a favor del dólar, hecho que, aunque generó alerta en el Banco Central que se vio en la necesidad de intervenir en el mercado de divisas, con el objeto de frenar variaciones bruscas, lo considera propio de un efecto estacional ya que los importadores se preparan para la época de fin de año.
Con respecto de Costa Rica, las masivas entradas de capital están agudizando el problema de la revalorización del colón frente al dólar. Así las cosas, durante los últimos meses la cotización de la moneda estadounidense frente a la moneda local se ha mantenido en el piso de la banda (500 colones), alcanzando un valor inferior en algunas oportunidades.
Entre otras medidas, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) anunció el pasado dos de septiembre que intervendrá durante los próximos 16 meses en el mercado cambiario mediante la compra de un máximo de 600 millones de dólares.
Nicaragua por su parte, continuó orientando el manejo de su política monetaria a garantizar la convertibilidad de la moneda al tipo de cambio preestablecido por la política de deslizamiento (5% anual). En el caso de El Salvador, por ser una economía dolarizada no se experimenta este fenómeno, mientras que en Honduras, aunque circularon rumores de una eventual devaluación, el tipo de cambio se ha mantenido fijo en 19.03 lempiras por un dólar.
En el tema de precios, contrario a lo que se manifestó a lo largo del 2009, cuando las tasas de inflación alcanzaron niveles negativos, los meses transcurridos durante el 2010, se han caracterizado por incrementos en el costo de vida. Este comportamiento se explica de manera general, principalmente, por el aumento en los precios internacionales del petróleo y alimentos.
Al respecto, los signos cada vez más positivos de recuperación de la economía mundial, a pesar de los últimos problemas presentes en la Eurozona, han provocado en parte un repunte en los precios de materia prima.
Lo anterior ha generado que los niveles de inflación interanual, se mantengan en rangos por encima de las metas de inflación fijadas por los Bancos Centrales de Nicaragua y El Salvador, y bajo control en el resto de la región, pero para todos los casos, ampliamente inferiores en relación con las cifras de dos dígitos registradas durante el 2008. .
Hasta octubre, en Guatemala la inflación interanual es del 4.51%, en El Salvador 2.78%, Honduras 5.8%, Costa Rica 5.25% y en Nicaragua 7.26%.
En la industria sin chimeneas, con ocasión de la celebración de la feria Central American Travel Market (CATM), durante el mes de octubre, la Organización Mundial de Turismo (OMT), reveló que el ingreso de turistas hacia Centroamérica creció un 8.1% entre enero y agosto pasados, con relación al mismo periodo de 2009, lo que resulta un aliciente en medio del clima de violencia que afecta a algunos países de la región, así como los estragos causados por el paso de la tormenta Agatha, y que paralelamente causó destrozos en la infraestructura turística de algunos países centroamericanos.
Como otro indicio positivo de la dinámica económica a lo largo de este año, los ingresos fiscales se han visto favorecidos por la vía de la recaudación tributaria, sin embargo, dado que los compromisos financieros del Estado sobrepasan dichos ingresos, se abre paso al endeudamiento y paralelamente a elevadas tasas de déficit fiscal, algo muy seguro, bajo el entendido de que las medidas contra la crisis, se basan en el estímulo de la inversión pública. En consideración de lo anterior, expertos opinan que el tema de reforma fiscal, continúa pendiente en la agenda centroamericana.
Al mes de octubre, los ingresos fiscales han crecido 10% en Costa Rica, 8.6% en Guatemala y 6.5% en El Salvador. Para Honduras, las cifras disponibles al mes de agosto, revelan un crecimiento del 1.7% en relación con el mismo periodo del 2009, mientras que para Nicaragua, un informe al primer semestre, subrayó que los ingresos fiscales exhibían un crecimiento mensual del 10%.
Con respecto del déficit fiscal, la previsiones apuntan que será entre el 4 y 5% en Costa Rica, 4.5% en Honduras, 3.2% en Nicaragua, entre el 3 y 3.3% en Guatemala, y 1.5% en El Salvador.
Perspectivas de crecimiento: En consideración del desempeño macroeconómico de los países del istmo a la fecha, es evidente que el optimismo ha sido el factor común en los pronósticos de Bancos Centrales y organismos internacionales, que sin excepción alguna, prevén tasas de crecimiento positivas al cierre del 2010.
Costa Rica: El pasado mes de julio, las autoridades del Banco Central de Costa Rica (BCCR) realizaron la revisión del programa macroeconómico 2010-2011 y variaron su proyección sobre el crecimiento del PIB para este año, cambiando de 3.2% a 4%, sin embargo, dejaron sin cambios la cifra de más o menos 5% para la inflación.
Dicha proyección se hizo de acuerdo con el diagnóstico de la situación macroeconómica durante el primer semestre del año, sin embargo, el BCCR manifestó que existen algunos riesgos que podrían hacer que estas proyecciones no se alcancen, entre los que destacó que el ritmo de reactivación de la economía mundial no sea el que están proyectando los organismos internacionales y que los precios internacionales de las materias primas suban.
La CEPAL también prevé que en el 2010 el PIB de Costa Rica crezca un 4%, impulsado por la recuperación de la demanda externa. Paralelamente, la reactivación de la actividad económica y los mayores precios internacionales de los combustibles se traducirán en un incremento de la inflación, que se espera cierre el año en torno al 6%, en línea con la meta de inflación estipulada por el banco central (5% con un margen de tolerancia de un punto porcentual en ambas direcciones). El déficit fiscal se ubicará entre un 4% y un 5% del PIB.
En su último informe, el FMI volvió a aumentar sus previsiones de crecimiento para la economía costarricense. El PIB, que estaba previsto que aumentase un 3.5%, subirá ahora un 3.8%. Mientras tanto, las proyecciones de inflación han pasado del 4 al 5.5% para este año.
El Salvador: Las cifras del PIB salvadoreño siguen a la cola del crecimiento de la región. Al respecto, las estimaciones oficiales indican que dicho indicador, al cierre de este año, logrará un crecimiento del 1%. Esta cifra es similar a la presentada por el FMI, institución que augura una recuperación moderada del PIB, cercana al 1%, con una inflación acumulada del 1.5%.
Los datos revelados por al CEPAL, son levemente más optimistas proyectando para el cierre de diciembre un crecimiento del PIB del 1.5%, con un repunte de precios, por lo que se estima que la inflación en 12 meses cerrará el año en torno al 2.5%. Para 2010 se proyecta un del 3% del PIB.
Guatemala: Tras haber asumido recientemente la presidencia del Banco de Guatemala (Banguat), Edgar Barquín, reafirmó el compromiso que tiene para mantener las condiciones de la estabilidad de la macroeconomía del país en los próximos años.
Así pues, se mantienen las proyecciones de un crecimiento de la economía entre 2.0 y 2.8% en 2010 (actualizadas durante la revisión del Programa Monetario en agosto), caracterizado por una recuperación de la industria y el comercio exterior, un estancamiento de la agricultura y el no crecimiento de la construcción.
Las proyecciones de la CEPAL se ubican en el extremo inferior del rango estimado por el Banguat, avizorando un crecimiento moderado cercano al 2%, dado el efecto negativo que tuvo sobre la actividad productiva del país la erupción del volcán Pacaya y la tormenta tropical Agatha. En tanto la inflación anual rondará el 5%, acompañada de un déficit fiscal del gobierno central del 3% del PIB, con la posibilidad de que pueda llegar al 3.3%.
Para el FMI la economía guatemalteca crecerá 2.4% para este año, con un dato de inflación cercano al 5.5%.
Honduras: Pese a la recuperación de varios sectores productivos en lo que va del año, el gobierno hondureño mantuvo la meta fijada en el Programa Monetario 2010-2011, durante las más reciente revisión del mismo, por lo que María Elena Mondragón, presidenta del BCH, dijo que la meta de crecimiento de la economía se mantiene entre 2.2% y 3.2%.
El cambio de gobierno, el 27 de enero de 2010, cuando Porfirio Lobo Sosa asumió la presidencia de la República, provocó que la comunidad financiera internacional reanudara los desembolsos que habían sido congelados después de los acontecimientos políticos del 28 de junio de 2009.
En el marco anterior, la CEPAL estima que en 2010 la economía crecerá alrededor de un 2.5%, mientras que la inflación podría situarse en torno a la meta establecida del 6.0%, con un margen de variación del 1%.
Para el FMI, el pronóstico de crecimiento al cierre del presente año, oscila alrededor del 2.4%. Con respecto a la inflación, las previsiones han pasado del 5.1 al 5.7% para este año.
Nicaragua: De acuerdo con el Banco Central de Nicaragua (BCN), al cierre del 2010 se proyecta tener un crecimiento económico de entre 2.6 por ciento y 3.1 por ciento, con una tasa de inflación superior al 7 por ciento.
La CEPAL por su parte, se estima que el PIB de Nicaragua crecerá un 2%, debido a la recuperación de la demanda externa, las remesas y los flujos de IED, lo que se traducirá en un impulso al consumo y la inversión bruta. La inflación se verá presionada al alza debido al incremento del precio internacional de los combustibles y a la menor oferta de productos agrícolas atribuible a los fenómenos climáticos que afectaron al país. En consecuencia, se espera que cierre el año en torno a un 7%.
Las previsiones de crecimiento de la economía nicaragüense también mejoran en el último informe del FMI. Este año la expansión será del 3% en vez del 1.8% previsto inicialmente. La inflación también aumentará, un 7% en el 2010.
identificar el inicio de la crisis que afectó los mercados financieros mundiales, con fuerte impacto en la economía real a una escala no vista desde 1,929.A diferencia de lo que fue el año pasado, el desempeño económico observado a la fecha, evidencia que los efectos adversos que golpearon la economía en el marco de la crisis comienzan a ceder, pero eso si, nuevos hechos como la crisis por la que atraviesan algunas economías de Europa, hacen pensar que todavía no es suficiente para despejar la incertidumbre sobre cuál será el rumbo que tome el proceso de recuperación. Aún con eso, no cabe duda que el desempeño macroeconómico al cierre del presente año, estará por encima del de 2009, premisa que se recoge a través del presente balance económico del año 2010.
Panorama mundial
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), luego de la contracción del 2.1% en el producto mundial durante 2009 a raíz de la crisis financiera global, para 2010 las proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se sitúan en alrededor de 3.3%, es decir, un notable vuelco del 5% en el
crecimiento que ha sorprendido por su celeridad en comparación con las expectativas originales.Varios factores contribuyeron al mejor desempeño de la economía global en relación con crisis previas: El dinamismo del crecimiento en países emergentes, particularmente China y la India, la oportunidad de la respuesta contracíclica en países desarrollados y en desarrollo, y la efectividad y magnitud de los paquetes de salvataje financiero, particularmente en los Estados Unidos.
Según las "Perspectivas de la Economía Mundial 2010", presentadas por el Banco Mundial (BM), a pesar de que la recuperación económica mundial sigue avanzando, ésta se enfrenta a vientos en contra de nuevo sobre el camino del crecimiento sostenible a medio plazo. El informe advierte que, si bien el impacto de la crisis de la deuda europea ha sido hasta ahora contenida, tiene el potencial real para hacer descarrilar el crecimiento mundial. A lo anterior se suma, que en las últimas semanas se ha visto el surgimiento de un caos monetario, que representa una nueva amenaza para las perspectivas de recuperación económica mundial.
Como se ha podido observar recientemente, algunos de los países más importantes están tomando medidas para devaluar sus monedas a fin de ganar ventajas comerciales. Si el valor de la moneda de un país desciende, sus productos de exportación resultarán más baratos y aumentará la demanda internacional. Por otro lado, se encarecerán las importaciones en el mismo país, lo que fomentará la producción local y mejorará la balanza comercial.
Pero los países que sufren a causa de estas políticas pueden "desquitarse", devaluando también sus monedas o colocando barreras o altos aranceles a las importaciones.
Esto puede llevar a una sucesión de devaluaciones competitivas como ocurrió en los años 30, precipitando una contracción del comercio mundial y una prolongada recesión.
En medio de ese panorama, el organismo multilateral prevé una expansión del PIB mundial de 2.9% en 2010.
Por su parte, el informe Prospectos y Situaciones de la Economía Mundial, presentado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), establece que la economía mundial crecerá 3.0% durante 2010.
Elaborada por el Departamento de asuntos sociales y económicos de la ONU, la estimación de crecimiento para el presente año resulta 0.6 puntos porcentuales superior a la calculada en enero, cuando se emitió la versión original del informe. Eso si, el organismo advierte que "La recuperación mundial, es frágil y dispareja". Tal apreciación es avalada por el FMI, que en su estudio “Perspectivas de la economía mundial”, sostiene que la recuperación sigue siendo frágil porque aun no se han implementado las políticas necesarias para fomentar el reequilibrio interno de la demanda del ámbito público al privado y de las economías con déficits externos a las economías con superávits. Aunque se subraya que bajo las coyuntura actual existen riesgos a la baja, su proyección sobre la expansión del PIB mundial es la más alta entre los cuatro organismos (4.8% en 2010).
Panorama Latinoamericano
En 2009, los países de América Latina y el Caribe acusaron los embates de la crisis financiera global en sus niveles de actividad, por lo que la región experimentó un retroceso de un 1.9% del PIB. Sin embargo, ya en la
segunda mitad del año, la mayoría de los países de la región inició una vigorosa recuperación que se ha venido consolidando a lo largo del presente año y permitirá una expansión del PIB regional del 5.2%.La previsión anterior se desprende de las perspectivas económicas presentadas por la CEPAL, con Brasil a la cabeza del crecimiento regional (7.6%) y Haití en la parte más baja (-8.5%).
Cabe señalar que, aunque la recuperación es bastante rápida, en gran medida por las fortalezas internas que los países de la región han forjado, persisten importantes interrogantes sobre la evolución de la economía mundial que pueden oscurecer el panorama regional en el mediano plazo. De hecho, como se advierte en párrafos anteriores, la crisis que atraviesan algunas economías de Europa puede dar lugar a cambios de significación en el escenario internacional.
Las previsiones del FMI coinciden por mucho con las de la CEPAL, indicando que el PIB real de la región crecerá entre 5.0% y 6.0% cuando finalice el año, representando el segundo motor regional del crecimiento en el mundo. De hecho, algunos organismos internacionales coinciden en que, junto con los países emergentes de Asia, los de Latinoamérica y el Caribe se situarán entre los más dinámicos del planeta. Eso si, con un desempeño individual muy distinto.
En consideración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), América Latina crecería entre 5.5% y 6% este año gracias a la continua mejora de indicadores como el precio de materias primas, ganancias en productividad y expansión interna.
Panorama centroamericano
En una reunión sostenida durante el segundo semestre del presente año, las autoridades del Consejo Monetario Centroamericano (CMCA) consideraron que los países del istmo lograrán un crecimiento económico positivo en 2010, con una media regional de 2.5 %. Asimismo, en su resolución estimaron que las presiones inflacionarias en
los distintos países de la región, se mantendrán bajo control y que el Índice de Precios al Consumidor (IPC), terminará con una media regional entre 3.5% y un 5%.Por su parte, las nuevas previsiones del FMI (presentadas en octubre), estiman que la región crecerá este año un 3.1 por ciento, por encima del 2.7% anticipado en abril.
Pero la inflación también seguirá una tendencia similar. Este año el FMI calcula que la cifra será del 3.9% (3.4% en abril).
En cuanto al desempeño reciente, la información mensual que se recibe de variables críticas tales como el Indice Mensual de la Actividad Económica (IMAE), exportaciones, importaciones, remesas, recaudación fiscal, turismo, inversión extranjera, etc., quizá no sustentan una recuperación plena, pero si reflejan el criterio de que Centroamérica estaría en el camino de superar el deterioro macroeconómico que provocó la crisis.
Lo anterior claro está, ha venido alimentando positivamente las perspectivas de crecimiento económico para los países del istmo, mismas que sin duda, exhiben mejores números que el año pasado. Eso si, no hay que olvidar que en el caso de Centroamérica, aún en medio de un positivo desempeño interno siempre existe un margen de cautela, partiendo de que la trayectoria y la intensidad de la recuperación estarán estrechamente ligadas a la dinámica de los países industrializados, especialmente EE.UU.
Al revisar los últimos números disponibles del IMAE, es evidente que poco a poco, la actividad económica va cobrando fuerza en todos los países de la región. Aclarando por supuesto, que tomará tiempo regresar a los niveles de dinamismo previos a la crisis.
Según el comportamiento interanual del Índice Mensual de Actividad Económica de la Región (IMAER) a octubre del 2010, la producción del istmo creció 3.8%, mientras que durante le mismo periodo del año pasado se observaba un retroceso del -0.1%. A nivel individual, las tasas también son bastante favorables en casi todos los países, con excepción de Costa Rica, donde se observó menos dinamismo en la actividad económica a partir del segundo trimestre del presente año.
Uno de los pilares que ha sostenido la expansión de la actividad económica a nivel regional es el sector externo por la vía de las exportaciones. Al mes de octubre las exportaciones guatemaltecas registran un crecimiento del 12.20%, en El Salvador más del 15%, en Honduras el alza ha sido del 7.5%, en Costa Rica alrededor del 9%, mientras que en Nicaragua el dato es del 28.3%.
Aunque las cifras de desempleo hispano en Estados Unidos (principal emisor de remesas hacia la región) se mantienen altas (12.6% al mes de octubre), y mantienen el rubro de las remesas transitando por terreno desconocido, dicho flujo de recursos, ha mostrado una leve mejora en los principales receptores de la región. En relación con el mismo periodo del año pasado, a octubre del 2010, las remesas han subido 2.1% en El Salvador (-10% en 2009), 3% en Guatemala (-10.2% en 2009), 3.1% en Honduras (-9.9% en 2009) y 4% en Nicaragua (-6.3% en 2009).
Con excepción de Costa Rica, los flujos de remesas enviadas por migrantes, constituyen una fuente adicional de recursos externos, que sin duda, contribuyen a la acumulación de Reservas Internacionales de los Bancos Centrales, en la estabilidad del tipo de cambio nominal, menor ritmo de inflación y reducción en las tasas de interés.
Según las cifras al décimo mes del año, Guatemala, Nicaragua y Costa Rica, exhiben un saldo de las RIN superior al registrado durante el mismo mes del 2009. De hecho, en el caso de este último país, tal aspecto ha generado inconvenientes en el tipo de cambio. Las tasas de crecimiento anuales respectivamente son: 13.55%, 10.98% y 9.36%.
Con respecto de El Salvador y Honduras, las RIN se mantienen por debajo del caudal registrado a octubre del 2009 (-5.01% y -1.58%, respectivamente).
Según la teoría, el nivel óptimo de reservas internacionales es aquel que le permite a un país cubrir por lo menos tres meses de importaciones, un enunciado que a la fecha se cumple en todos los países del istmo.
En el tema del tipo de cambio, Guatemala y Costa Rica se han presentado a lo largo del año como los países donde dicha variable fluctúa de manera más pronunciada, pero con causales diferentes. En el primero de los casos, luego de mantener un comportamiento estable a lo largo de los últimos meses, el tipo de cambio varió súbitamente a favor del dólar, hecho que, aunque generó alerta en el Banco Central que se vio en la necesidad de intervenir en el mercado de divisas, con el objeto de frenar variaciones bruscas, lo considera propio de un efecto estacional ya que los importadores se preparan para la época de fin de año.
Con respecto de Costa Rica, las masivas entradas de capital están agudizando el problema de la revalorización del colón frente al dólar. Así las cosas, durante los últimos meses la cotización de la moneda estadounidense frente a la moneda local se ha mantenido en el piso de la banda (500 colones), alcanzando un valor inferior en algunas oportunidades.
Entre otras medidas, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) anunció el pasado dos de septiembre que intervendrá durante los próximos 16 meses en el mercado cambiario mediante la compra de un máximo de 600 millones de dólares.
Nicaragua por su parte, continuó orientando el manejo de su política monetaria a garantizar la convertibilidad de la moneda al tipo de cambio preestablecido por la política de deslizamiento (5% anual). En el caso de El Salvador, por ser una economía dolarizada no se experimenta este fenómeno, mientras que en Honduras, aunque circularon rumores de una eventual devaluación, el tipo de cambio se ha mantenido fijo en 19.03 lempiras por un dólar.
En el tema de precios, contrario a lo que se manifestó a lo largo del 2009, cuando las tasas de inflación alcanzaron niveles negativos, los meses transcurridos durante el 2010, se han caracterizado por incrementos en el costo de vida. Este comportamiento se explica de manera general, principalmente, por el aumento en los precios internacionales del petróleo y alimentos.
Al respecto, los signos cada vez más positivos de recuperación de la economía mundial, a pesar de los últimos problemas presentes en la Eurozona, han provocado en parte un repunte en los precios de materia prima.
Lo anterior ha generado que los niveles de inflación interanual, se mantengan en rangos por encima de las metas de inflación fijadas por los Bancos Centrales de Nicaragua y El Salvador, y bajo control en el resto de la región, pero para todos los casos, ampliamente inferiores en relación con las cifras de dos dígitos registradas durante el 2008. .
Hasta octubre, en Guatemala la inflación interanual es del 4.51%, en El Salvador 2.78%, Honduras 5.8%, Costa Rica 5.25% y en Nicaragua 7.26%.
En la industria sin chimeneas, con ocasión de la celebración de la feria Central American Travel Market (CATM), durante el mes de octubre, la Organización Mundial de Turismo (OMT), reveló que el ingreso de turistas hacia Centroamérica creció un 8.1% entre enero y agosto pasados, con relación al mismo periodo de 2009, lo que resulta un aliciente en medio del clima de violencia que afecta a algunos países de la región, así como los estragos causados por el paso de la tormenta Agatha, y que paralelamente causó destrozos en la infraestructura turística de algunos países centroamericanos.
Como otro indicio positivo de la dinámica económica a lo largo de este año, los ingresos fiscales se han visto favorecidos por la vía de la recaudación tributaria, sin embargo, dado que los compromisos financieros del Estado sobrepasan dichos ingresos, se abre paso al endeudamiento y paralelamente a elevadas tasas de déficit fiscal, algo muy seguro, bajo el entendido de que las medidas contra la crisis, se basan en el estímulo de la inversión pública. En consideración de lo anterior, expertos opinan que el tema de reforma fiscal, continúa pendiente en la agenda centroamericana.
Al mes de octubre, los ingresos fiscales han crecido 10% en Costa Rica, 8.6% en Guatemala y 6.5% en El Salvador. Para Honduras, las cifras disponibles al mes de agosto, revelan un crecimiento del 1.7% en relación con el mismo periodo del 2009, mientras que para Nicaragua, un informe al primer semestre, subrayó que los ingresos fiscales exhibían un crecimiento mensual del 10%.
Con respecto del déficit fiscal, la previsiones apuntan que será entre el 4 y 5% en Costa Rica, 4.5% en Honduras, 3.2% en Nicaragua, entre el 3 y 3.3% en Guatemala, y 1.5% en El Salvador.
Perspectivas de crecimiento: En consideración del desempeño macroeconómico de los países del istmo a la fecha, es evidente que el optimismo ha sido el factor común en los pronósticos de Bancos Centrales y organismos internacionales, que sin excepción alguna, prevén tasas de crecimiento positivas al cierre del 2010.
Costa Rica: El pasado mes de julio, las autoridades del Banco Central de Costa Rica (BCCR) realizaron la revisión del programa macroeconómico 2010-2011 y variaron su proyección sobre el crecimiento del PIB para este año, cambiando de 3.2% a 4%, sin embargo, dejaron sin cambios la cifra de más o menos 5% para la inflación.
Dicha proyección se hizo de acuerdo con el diagnóstico de la situación macroeconómica durante el primer semestre del año, sin embargo, el BCCR manifestó que existen algunos riesgos que podrían hacer que estas proyecciones no se alcancen, entre los que destacó que el ritmo de reactivación de la economía mundial no sea el que están proyectando los organismos internacionales y que los precios internacionales de las materias primas suban.
La CEPAL también prevé que en el 2010 el PIB de Costa Rica crezca un 4%, impulsado por la recuperación de la demanda externa. Paralelamente, la reactivación de la actividad económica y los mayores precios internacionales de los combustibles se traducirán en un incremento de la inflación, que se espera cierre el año en torno al 6%, en línea con la meta de inflación estipulada por el banco central (5% con un margen de tolerancia de un punto porcentual en ambas direcciones). El déficit fiscal se ubicará entre un 4% y un 5% del PIB.
En su último informe, el FMI volvió a aumentar sus previsiones de crecimiento para la economía costarricense. El PIB, que estaba previsto que aumentase un 3.5%, subirá ahora un 3.8%. Mientras tanto, las proyecciones de inflación han pasado del 4 al 5.5% para este año.
El Salvador: Las cifras del PIB salvadoreño siguen a la cola del crecimiento de la región. Al respecto, las estimaciones oficiales indican que dicho indicador, al cierre de este año, logrará un crecimiento del 1%. Esta cifra es similar a la presentada por el FMI, institución que augura una recuperación moderada del PIB, cercana al 1%, con una inflación acumulada del 1.5%.
Los datos revelados por al CEPAL, son levemente más optimistas proyectando para el cierre de diciembre un crecimiento del PIB del 1.5%, con un repunte de precios, por lo que se estima que la inflación en 12 meses cerrará el año en torno al 2.5%. Para 2010 se proyecta un del 3% del PIB.
Guatemala: Tras haber asumido recientemente la presidencia del Banco de Guatemala (Banguat), Edgar Barquín, reafirmó el compromiso que tiene para mantener las condiciones de la estabilidad de la macroeconomía del país en los próximos años.
Así pues, se mantienen las proyecciones de un crecimiento de la economía entre 2.0 y 2.8% en 2010 (actualizadas durante la revisión del Programa Monetario en agosto), caracterizado por una recuperación de la industria y el comercio exterior, un estancamiento de la agricultura y el no crecimiento de la construcción.
Las proyecciones de la CEPAL se ubican en el extremo inferior del rango estimado por el Banguat, avizorando un crecimiento moderado cercano al 2%, dado el efecto negativo que tuvo sobre la actividad productiva del país la erupción del volcán Pacaya y la tormenta tropical Agatha. En tanto la inflación anual rondará el 5%, acompañada de un déficit fiscal del gobierno central del 3% del PIB, con la posibilidad de que pueda llegar al 3.3%.
Para el FMI la economía guatemalteca crecerá 2.4% para este año, con un dato de inflación cercano al 5.5%.
Honduras: Pese a la recuperación de varios sectores productivos en lo que va del año, el gobierno hondureño mantuvo la meta fijada en el Programa Monetario 2010-2011, durante las más reciente revisión del mismo, por lo que María Elena Mondragón, presidenta del BCH, dijo que la meta de crecimiento de la economía se mantiene entre 2.2% y 3.2%.
El cambio de gobierno, el 27 de enero de 2010, cuando Porfirio Lobo Sosa asumió la presidencia de la República, provocó que la comunidad financiera internacional reanudara los desembolsos que habían sido congelados después de los acontecimientos políticos del 28 de junio de 2009.
En el marco anterior, la CEPAL estima que en 2010 la economía crecerá alrededor de un 2.5%, mientras que la inflación podría situarse en torno a la meta establecida del 6.0%, con un margen de variación del 1%.
Para el FMI, el pronóstico de crecimiento al cierre del presente año, oscila alrededor del 2.4%. Con respecto a la inflación, las previsiones han pasado del 5.1 al 5.7% para este año.
Nicaragua: De acuerdo con el Banco Central de Nicaragua (BCN), al cierre del 2010 se proyecta tener un crecimiento económico de entre 2.6 por ciento y 3.1 por ciento, con una tasa de inflación superior al 7 por ciento.
La CEPAL por su parte, se estima que el PIB de Nicaragua crecerá un 2%, debido a la recuperación de la demanda externa, las remesas y los flujos de IED, lo que se traducirá en un impulso al consumo y la inversión bruta. La inflación se verá presionada al alza debido al incremento del precio internacional de los combustibles y a la menor oferta de productos agrícolas atribuible a los fenómenos climáticos que afectaron al país. En consecuencia, se espera que cierre el año en torno a un 7%.
Las previsiones de crecimiento de la economía nicaragüense también mejoran en el último informe del FMI. Este año la expansión será del 3% en vez del 1.8% previsto inicialmente. La inflación también aumentará, un 7% en el 2010.




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