15 julio 2009

Evaluación del desempeño económico de Centroamérica durante primer semestre 2009

Cuando la crisis financiera, que estalló primero con el colapso del mercado de hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos en agosto de 2007, se fue agravando y expandiendo a nivel mundial, instituciones como el FMI vaticinaron que lo más difícil de la misma, tendría un efecto retardado sobre Centroamérica.
Transcurridos los primeros meses del 2009 y sobre la base del desempeño económico de cada uno de los países del istmo, tales predicciones van tomando validez y reflejan que aunque hay países mejor preparados que otros, ninguno escapa de las repercusiones de la actual debacle económica.
Es un cuadro cada vez más complejo, en el que el deterioro económico se está manifestando en la región a través de numerosas vías, principalmente en el descenso de las exportaciones, las remesas de inmigrantes que viven en Estados Unidos, el turismo, la inversión extranjera y la recaudación tributaria, entre otros.
Lo anterior, además de que era algo que ya se había presagiado atendiendo la interdependencia entre países dada la globalización económica, resulta aún más lógico para naciones que mantienen una estrecha relación económica, comercial y financiera con los Estados Unidos, como es el caso de los países centroamericanos.
Lo peor de todo, es que en el corto plazo las perspectivas para la nación norteamericana son poco alentadoras. Al respecto, la más reciente proyección del FMI estimó que la economía de EE.UU. bajaría -1.6% durante 2009, pero hay otras proyecciones más pesimistas, que aseguran que la baja podría llegar a ser de -3.4%.
En medio de ese panorama incierto y revisando los números de distintos indicadores, queda a la vista que el desempeño macroeconómico de la región, ha sido seriamente afectado durante el primer semestre. Y aunque paralelo a la coyuntura desfavorable, los gobiernos locales han accionado medidas anticrisis (necesarias por cierto), es de suponer que nunca serán suficientes para corregir un problema con profundas raíces en el extranjero.
Lo anterior claro está, ha venido alimentando negativamente las perspectivas de crecimiento económico para Centroamérica, mismas que de enero a la fecha, han tenido que ser revisadas a la baja por parte de autoridades monetarias. Revisemos pues, como ha impactado la crisis el desempeño de la región en estos primeros meses, qué han hecho los gobiernos, y bajo el escenario actual, qué se puede esperar al cierre de año.

El impacto de la crisis sobre la economía
Actualmente, varios son los sectores afectados por la adversa situación económica mundial, y aunque resulta necesario estudiar cada uno para deducir el impacto real sobre la economía regional, un repaso del Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE), ofrece una primera lectura sobre el rumbo desfavorable que han seguido las economías centroamericanas desde que inició la crisis.
El IMAE pierde dinamismo: Dada su capacidad para agrupar y reflejar en una sola variable la tendencia seguida por sectores representativos de la economía en una serie de tiempo, no cabe duda que después del PIB (generalmente anual) el IMAE constituye una valiosa herramienta para determinar en periodos parciales, si la economía está creciendo o se está contrayendo.
Al revisar los números del IMAE durante los últimos meses, es indiscutible la pérdida de dinamismo de la actividad económica en todos los países de la región.
Según la teoría, un decrecimiento en dicho índice por dos trimestres consecutivos equivale a una recesión, fenómeno que ya es manifiesto en Costa Rica y El Salvador y Nicaragua.
En Costa Rica, donde el IMAE crecía en torno a 7% al mes entre el 2006 y 2007, pasó a números rojos en octubre de 2008 (-1.4%) continuando con esa tendencia desde entonces: -2.9% en noviembre, -4.1% en diciembre, -5.1% en enero, -5.8% en febrero y -6.2% en marzo, generando que sus autoridades fueran las primeras en reconocer la recesión.
En el caso de Guatemala, el IMAE tocó en abril su nivel más bajo desde octubre de 2001 (1.3%). Según las cifras, desde junio de 2007, cuando el IMAE alcanzó su punto más alto 6.52 puntos, acumula 22 meses de tendencia a la baja y cada mes es más fuerte.
Bajan las exportaciones: De acuerdo con los números de la actividad exportadora en estos primeros meses del 2009, todos los países del istmo han afrontado una notoria contracción de la demanda externa, en relación con el 2008. Este es un comportamiento que también se extiende a las importaciones, lo que en algunos casos ha generado una disminución del déficit comercial, pero que interpretado adecuadamente, no obedece precisamente a un mejor desempeño del sector.
Al mes de mayo, los ingresos totales por exportaciones han bajado 15% en Costa Rica, 13% en El Salvador y 8% en Nicaragua. En Honduras, con cifras al mes de abril, la baja en el sector es de 12%. En Guatemala el crecimiento es prácticamente nulo.
Aunque son varios los rubros impactados por la crisis, el sector textil ha sido uno de los más afectados en sus ingresos por exportación, con caídas alrededor del 40% en Costa Rica; seguido de Guatemala con 36%, Nicaragua con 22%, Honduras y El Salvador con 18%.
El desplome de la demanda, ha obligado a algunas fábricas de textiles a cerrar en los últimos cuatro países, provocando despidos e incertidumbre en el plano laboral.
Menos remesas: En línea con el comportamiento negativo del sector exportador, las remesas, otro de los rubros de suma importancia en Centroamérica, y en particular para Guatemala, El Salvador y Honduras han visto mermados sus ingresos, generando desde el 2008, un cambio radical en esa tendencia de crecimiento que parecía inercial.
Al mes de mayo, las remesas han caído 3.1% en Honduras, 10% en El Salvador, 9.5% en Guatemala y 8% en Nicaragua, un comportamiento que no tiene precedentes en los registros de la última década.
Lo anterior implica que en conjunto, estos cuatro países han recibido aproximadamente US$ 500 millones menos durante los primeros cinco meses del 2009, en relación con el mismo periodo del 2008. Sin duda, esto puede llevar a una situación crítica a América Central, donde hay países en los que las remesas representan hasta 20% del PIB. Paralelamente, el ambiente contra la inmigración se está tornando más inhóspito, pues la crisis financiera ha golpeado en los países industrializados, los rubros que tradicionalmente emplean a mayor cantidad de inmigrantes, como la construcción, manufactura, hostelería y restaurantes.
En riesgo caudal de reservas internacionales: Estos recursos que se definen como el Stock de medios de pagos internacionales en poder de la autoridad monetaria, constituidos por oro, divisas y Derechos Especiales de Giro (D.E.G.), tienen una particularidad en Centroamérica.
Con excepción de Costa Rica, los flujos de remesas enviadas por migrantes, constituyen una fuente adicional de recursos externos, que sin duda, han contribuido en la acumulación de reservas internacionales de los Bancos Centrales, en la estabilidad del tipo de cambio nominal, menor ritmo de inflación y reducción en las tasas de interés.
Según las cifras al mes de junio, Costa Rica, Honduras y Nicaragua exhiben un saldo inferior al registrado durante el mismo mes del 2008. En el caso de Costa Rica, el marcado descenso de las reservas se explica entre otras cosas, por la defensa que ha tenido que hacer el banco central, para mantener la estabilidad en el tipo de cambio, así como por los pagos tras el vencimiento de instrumentos de deuda.
Con respecto de Guatemala y El Salvador, puede observarse que si bien es cierto, las reservas a junio de 2009, superan a las del mismo periodo del 2008, este año han experimentado alzas y bajas.
Según la teoría, el nivel óptimo de reservas internacionales es aquel que le permite a un país cubrir por lo menos tres meses de importaciones, un enunciado que al mes de mayo, se cumple al límite en algunos de los países del istmo y donde la baja en remesas, supondría un riesgo.
Volatilidad en el tipo de cambio: El tipo de cambio entre el dólar y las monedas locales, ha sido un tema sensible en Centroamérica, principalmente en países como Guatemala y Costa Rica, donde dadas las características de sus regimenes cambiarios, los bancos centrales intervienen constantemente para defender una u otra moneda.
Ha sido un mercado orientado por la inestabilidad generada tras el inicio de la crisis financiera, empezando por Nicaragua, país en el que el fantasma de la devaluación asomó desde inicios del 2009 tras la caída que han experimentado las reservas internacionales.
En el caso de Guatemala y Costa Rica, entre especulación y datos reales, el dólar ha mantenido una tendencia alcista a lo largo del presente año. Al mes de junio, las intervenciones del Banco Central de Costa Rica en el mercado cambiario a través de la venta de divisas, suman casi US$ 200 millones. Entre junio del 2008 y junio 2009, el tipo de cambio pasó de 522.88 colones por un dólar, a 581.52.
En Guatemala, el Banco Central ha intervenido en defensa del quetzal durante cuatro ocasiones, desembolsando más de US$ 67 millones a la fecha. Entre junio del 2008 y el mismo mes del 2009, la moneda local se ha depreciado Q 0.50
Por ser una economía dolarizada, en El Salvador no se experimenta este fenómeno, mientras que en Honduras, el tipo de cambio se ha mantenido fijo en 19.03 lempiras por un dólar.
Menos presiones inflacionarias: Contrario a lo que se manifestó a lo largo del 2007 y los primeros meses del 2008, cuando el alza sin precedentes de los precios internacionales de granos básicos y del petróleo, generaron un repunte importante en la inflación, transcurridos los primeros meses del 2009, las tendencias alcistas se revirtieron.
Tal comportamiento, permitió aliviar las presiones inflacionarias a lo largo de la región, generando la expectativa de que los resultados de fin de año, sean acordes con las metas planteadas por los bancos centrales. No obstante, mientras esto sucede, el precio del petróleo ha iniciado una nueva carrera alcista, que de continuar, supondría una amenaza inflacionaria durante el segundo semestre.
Reducción en la recaudación tributaria: Otro de los rubros que no es inmune a la coyuntura actual, es el de recaudación tributaria, pues los ingresos de los Gobiernos por la vía de los impuestos, se han visto seriamente afectados en los primeros meses del año.
Lo anterior supone una gran dificultad para las autoridades gubernamentales, quienes tendrían que ajustar sus presupuestos a las realidades de este año, pues los mismos fueron concebidos y aprobados con base en proyecciones hechas a diciembre del año pasado. De no hacerse tales ajustes, y ante la imposibilidad de afianzarse de más recursos por medio de tributos, se abre paso al endeudamiento y con ello, a la generación de más déficit fiscal, algo muy seguro, bajo el entendido de que las medidas contra la crisis, se basan en el estímulo de la inversión pública.
Según un reporte del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI). La información disponible en cada país, permite comparar la recaudación tributaria de febrero 2009 con el mismo período del año anterior, observándose caídas drásticas en El Salvador (18.1%), Guatemala (17.7%) y Costa Rica (15.2%), mientras en Nicaragua (13.6%), la caída de la recaudación es menos severa. Desafortunadamente no hay información pública en Honduras que permita hacer esta comparación.

Medidas contra la crisis
Frente a los embates de la crisis y la evidencia del deterioro económico en estos primeros meses del 2009, los gobiernos locales se han visto obligados a poner en marcha políticas públicas contracíclicas.
De enero a la fecha, en el marco de lo que han identificado como su “plan anticrisis”, todos los países de la región han venido anunciando e implementando una agenda que contempla medidas fiscales, tributarias y sociales orientadas a impedir una parálisis financiera y productiva en la región.
Independientemente del nombre que cada país le ha dado a su plan, una breve revisión de los mismos, revela que todos estipulan como prioridad, el financiamiento de las actividades productivas y al estímulo de la inversión pública para generar empleos e inversión privada.
Nicaragua: Conocido como “Plan de Defensa de la Producción, el Crecimiento y el Empleo del año 2009”: el plan anticrisis del Gobierno nicaraguense se compone principalmente de tres elementos, sobre los cuales se pretende incidir directamente para estimular la economía.
El primero se refiere a un ahorro generalizado en el sector ejecutivo que incluye medidas como la reducción de hasta un 20% en adquisición de bienes y servicios, congelación de plazas vacantes, diferenciación en el ajuste salarial, y medidas de austeridad como ahorro energético, disminución de las horas laborales, de los gastos de transporte, etc. Con estos ajustes el Gobierno espera reducir el gasto en US$ 1,312 millones.
El segundo elemento prioriza el programa de inversión pública, especialmente en infraestructura vial, eléctrica, escolar, agua y saneamiento, y construcción de viviendas por un monto de US$ 355.5 millones. De acuerdo al plan, estas actividades de inversión prometen la generación de 40,600 puestos de trabajo.
El tercer elemento habla de la generación de un clima propicio para los negocios, mediante la agilización y simplificación de trámites a la exportación y una serie de disposiciones tendientes a incrementar la competitividad del sector agropecuario: mejoramiento y aplicabilidad de las normativas fitosanitarias y trazabilidad bovina, principalmente.
Guatemala: En dicho país el Gobierno lanzó un plan económico de US$ 920 millones, bajo el nombre de “Programa Nacional de Emergencia y Recuperación Económica”. El mismo es un compendio de 11 políticas y acciones en las áreas socioeconómicas. En esencia, el programa se centra en el gasto público como un medio para compensar, aunque sea de forma parcial, la reducción del gasto privado.
A través del mismo, se intenta crear fuentes de trabajo por medio de obras de infraestructura pública e inversión privada para evitar una contracción económica y un aumento significativo del desempleo. Esto incluye mejoras y ampliación de la infraestructura vial, con la que se promueve la construcción mediante el uso de técnicas intensivas en mano de obra en infraestructura pública.
También se busca la regularización del trabajo a tiempo parcial, que en la actualidad está prohibida en el país, por lo que se propondrán reformas en el Código de Trabajo y otras leyes.
En el tema educativo, se ofrecen 35 mil nuevos maestros presupuestados y el traslado a ese rubro de los 30 mil que están por contrato temporal.
Según el Ejecutivo, el éxito del plan depende en forma “significativa” de que mejore la seguridad, la cual se apoyará con presupuesto y otras acciones. Entre estas, el cobro prepago en los autobuses y otras. Igualmente, el Gobierno seguirá trabajando en el impulso de reformas fiscales que le permitan afianzarse de mayores ingresos.
Costa Rica: Como una inyección de confianza ante la crisis, el Gobierno anunció el “Plan de Protección Social y Estímulo Económico”, llamado también “Plan Escudo”.
Entre las medidas contempladas en el plan destacan: aumento del 15 por ciento en las pensiones del Régimen No Contributivo; ampliación de los bonos de vivienda a un monto de US$ 9.500; y reducción momentánea de 2% en las tasas de interés de los bancos estatales para préstamos de viviendas.
Asimismo, ese gobierno trabaja una Ley de Protección del Empleo en momentos de crisis, una ley de flexibilización de las jornadas laborales, y un mayor impulso del programa Teletrabajo. Para las empresas se anunció un financiamiento de US$ 400 millones de dólares y la puesta en marcha del Plan Nacional de Alimentos para la producción agrícola.
Para el sector financiero el plan contempla la capitalización de los bancos estatales con US$ 117 millones y un préstamo adicional (aún por ser aprobado por la Asamblea) por US$ 500 millones otorgados por el BID.
El gobierno dijo tener asegurado el acceso a un total de US$ 1,000 millones entre entidades como el Banco Mundial, la Corporación Andina de Fomento, el Fondo Monetario Internacional y el Fondo Latinoamericano de Reservas.
De esos fondos, US$ 500 millones irán a manos de la banca comercial y 117.5 millones para la banca estatal para la apertura de líneas de crédito, especialmente en el sector productivo.
El Salvador: Como paliativo contra los efectos de la crisis, las autoridades salvadoreñas diseñaron un programa para preservar la estabilidad macroeconómica y financiera que buscará mantener una orientación fiscal prudente en 2009.
El plan anticrisis mantiene los subsidios generalizados en servicios básicos como gas propano, agua potable, electricidad y el programa Alianza por la Familia, por un monto de US$ 570 millones, dirigido a los sectores vulnerables. Por otro lado, el plan contempla mantener la Red Solidaria que beneficia a 90 mil familias pobres en 80 municipios del país.
Recientemente, el país logró un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para obtener un préstamo de 800 millones de dólares. El crédito sería de carácter precautorio porque no se prevé usar los recursos “debido a la fortaleza macroeconómica del país”.
A tales medidas, se agregan las recientemente anunciadas por el nuevo presidente (Mauricio Funes), quien tras asumir el poder, anunció que echar a andar el Plan Anti-Crisis (PAC) sería una prioridad.
Dentro de las acciones que contempla el PAC está la de otorgar un bono de US$50 a las familias que han visto reducidas sus remesas. Además, se busca mantener y recuperar los empleos perdidos y otorgar créditos a las pequeñas empresas. También se prevé generar 100 mil empleos en los próximos 18 meses, a un costo de 474 millones de dólares.
Honduras: El plan anticrisis contenido en el programa monetario presentado por el Banco Central Hondureño (BCH), se basa una expansiva política monetaria y fiscal que busca inyectar liquidez para financiar las actividades productivas y estimular el empleo.
Reducir el encaje bancario a cero para los depósitos en moneda nacional y 6% en moneda extranjera fue una de las primeras medidas tomadas por el gobierno para aumentar la liquidez del sistema financiero en unos US$ 251 millones. En general, la tasa de política monetaria se redujo de 9 a 6.75 puntos.
Asimismo, el gobierno busca convertir al sector construcción en el primer generador de empleo del país con un estimado de generación de 175 mil puestos de trabajo
Ante la demanda de diferentes sectores para reforzar las políticas contra la crisis, en marzo fueron anunciadas nuevas medidas de ampliación al plan presentado en un principio.
Entre los aspectos del nuevo plan se contempla la flexibilización de requisitos para que la banca privada ponga a disposición del sector productivo lo que se califica como exceso de liquidez en el sistema financiero; esto incluye la readecuación de deudas de los productores morosos.
Se invertirán 10 mil millones de lempiras de fondos públicos para el sector productivo privado, con 10% de tasa de interés a los sectores productivos, 7% de interés a la micro y pequeña empresa, ampliación de créditos para el sector construcción, urbanizaciones, naves industriales, centros comerciales y educativos, hospitales, hoteles y financiamiento para la construcción de pequeños proyectos hidroeléctricos.
Los proyectos de inversión pública serían acelerados y se ampliaría el monto de esta inversión hasta 14,100 millones de lempiras.

Perspectivas de crecimiento
Considerando el desempeño macroeconómicos a la fecha, y que los efectos de la crisis actual sobre la economía doméstica son motivados principalmente por factores exógenos, poco o nada han podido hacer los gobiernos de la región, para mantener invariables las tasas de crecimiento proyectadas a principio de año.
Costa Rica: Tras haber hecho pública, una situación de recesión económica, el Gobierno de Costa Rica fue el primero en admitir que este año el país no tendría el crecimiento económico proyectado a finales del 2008.
En un principio, el Banco Central había estimado que este año el PIB crecería un 2.2%, pero luego de una revisión de todo el programa económico 2009, acorde con las circunstancias actuales, informó de que revisaba el dato a la baja, llevándolo hasta la cifra de -1.8%.
El Salvador: En El Salvador los efectos de la crisis también obligaron al Gobierno a revisar hacia la baja la proyección de crecimiento de la economía nacional para este año. Al respecto, el ex presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, admitió previo a dejar el cargo que la producción crecería apenas un 0.5%.
Aunque el Banco Central de Reserva (BCR), al mando de nuevas autoridades bajo la administración del FMLN, ya reconoció que la economía está en recesión, las nuevas proyecciones de crecimiento no se han hecho oficiales. No obstante, en declaraciones hechas la semana pasada, el nuevo jerarca del Banco Central, Carlos Acevedo, dejó ver que la nueva tasa de crecimiento estaría entre 1 y 1.5%.
Guatemala: El gobierno guatemalteco enfrenta también un panorama adverso, con las remesas, exportaciones, importaciones, inversión, turismo y recaudación en franca caída.
El Banco de Guatemala había estimado en diciembre pasado que el PIB crecería entre 3 y 3.5 por ciento en 2009, sin embargo, la presidenta de dicha institución, Antonieta de Bonilla, anunció en su más reciente revisión del programa monetario, que la economía crecerá este año en un rango entre 1 y 2 por ciento.
A decir de distintos analistas, tal pronóstico resulta demasiado optimista, en momentos en que gran parte de las economías mundiales se están derrumbando.
Nicaragua: El panorama que se vislumbra para Nicaragua en el 2009 es cada vez peor. El 1.5 por ciento de crecimiento económico que la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, FUNIDES, había proyectado para este año, en el informe coyuntura económica del primer trimestre del 2009, lo redujo a entre -0.4 y -1.5 por ciento.
Pese a las estimaciones de instituciones privadas, el Banco Central proyecta una tasa de crecimiento en un rango de entre 0 y 2%. La proyección inicial era del 2%.
Honduras: Honduras ha reducido en dos ocasiones durante el presente año, su pronóstico de crecimiento económico para el cierre del 2009, el cual pasó a ser de entre 2% y 3% frente a un 3.4% previo.
Debido a que se prevé un impacto mayor al esperado de la crisis económica originada en Estados Unidos, las autoridades del Banco Central ya han hecho público que pronto se hará una tercera revisión de los indicadores a la baja.
El pronóstico inicial de expansión del PIB había sido de 4%, igual al crecimiento del 2007.